domingo, 4 de abril de 2010

ummmm ¿no te dije que soy celiaca?

Hola a tod@s, después de dos meses con algún que otro cambio sustancial en nuestro día a día (me reincorporé al trabajo después de tres años de excedencia, que se dice pronto) y una gastroenteritis de guardería que nos ha dejado a toda la familia bajo mínimos, estamos de vuelta para seguir dando vida a este blog.

Desde que empecé la dieta sin gluten la normalidad ha sido la tónica y las dificultades han sido mínimas. Algún que otro "fallo" accidental y sí, lo confieso, también he caído más de una vez en la tentación de pegar algún mordisquito donde no debía, pero seguir la dieta creo que es vital y los resultados de las transgresiones no compensan el ratito de "placer" por volver a saborear ciertas cosas.

Uno de los puntos positivos de la dieta sin gluten es el ahorro considerable de euros y calorías de más, ya que mis visitas a la máquina dispensadora de bollería y "guarrerías" varias son mínimas o nulas (los viernes me suelo dar un homenaje a medio día en forma de bolsa de patatas fritas Lays al punto de sal y Coca Light). Los desayunos que hago en la oficina vienen conmigo a cuestas todos los días en forma de fruta o sandwich y un par de veces al mes lleno mi cajonera de paquetes de Cookies del Mercadona o Corn Flakes de DS, paquetes de tortitas de arroz y maiz y de bolsas de almendras, avellanas y nueces (lo siento por las empresas de vending, conmigo desde luego tienen pérdidas aseguradas, salvo que se pongan las pilas y empiecen a acordarse de nosotros). Al menos tengo café (o algo parecido al café) y Nesquik gratis, eso que me llevo.



Entre los fallos accidentales o que yo no he generado tengo que destacar uno que me ocurrió hace sólo un par de días. Después de pasarme más de 48 horas sin poder casi moverme del wc gracias a la mencionada gastroenteritis, decidí acercarme el jueves santo a Urgencias y aún advirtiendo al médico que me atendió que era celiaca (de ahí el título de este post) este buen señor me recetó Sulfintestín, que contiene Almidón de Trigo... tengo que entonar el mea culpa por no haberme leído el prospecto en la misma farmacia antes de irme a casa pero tenía tantas ganas de empezar a encontrarme algo mejor que me lo tomé sin pensarlo por día y medio.



Menos mal que los rayos x que he desarrollado en los ojos, y que me hacen detectar la palabra trigo en cualquier etiquetado incluso a medio metro de distancia, me di cuenta y castigué al Sulfintestín al fondo de la caja de medicinas, por si algún miembro de la familia de la parte no celiaca lo necesita, espero que no, en breve tiempo. Tenía pensado poner una reclamación ante dicho despropósito pero mi sentido común me dice que la primera responsable en esto soy YO así que simplemente informaré a mi médico de digestivo que además trabaja en el mismo centro del médico que me atendió ese día, más que nada para que sepa lo que hay.

Os debemos unas cuantas recetas, nos ponemos a ello.
Me voy a hacer un brownie de chocolate para endulzar el final de las vacaciones.
Un saludo a tod@s

Emma (La Cacharrería)

5 comentarios:

Zerogluten dice

Es cierto que hay que estar tremendamente alerta cuando se trata del cumplimiento debido de la dieta sin gluten. Poco a poco todo será rutina y las transgresiones desapareceran como por arte de magia.
Como veo que en tu lugar de trabajo existen máquinas expendedoras, te diré, aunque seguro que lo sabes, que el café de este tipo de máquinas no es apto, por si las moscas.
Espero que estés recuperándote a pasos agigantados y poder compartir muchas recetas.
Mil besos sin gluten.

La Cacharrería dice

Gracias por los ánimos. Sabía lo del café, afortunadamente nos lo preparan en cafeteras de forma digamos tradicional y tenemos infusiones, leche caliente y demás, así que no me puedo quejar, también tenemos las máquinas a las que te refieres pero a esa ni me acerco si quiera :)

Un abrazo

STORCH dice

No se si debo darte la bienvenida al mundo laboral, si supongo que si, tal como esta todo es un lujo.
Me alegro que esteís mejor de esa gastroenteritis.
Y lo del médico pues a veces creo que el tema de la celiaquia era sólo eso, un tema, y muchos lo pasaron por alto, porque es lo que parece.
Ya debe ser costumbre leer tooooodo los etiquetados, espero que algún día eso cambie y podamos estar tranquilos, o por lo menos poder leerlo a simple vista.
Besitos.

Nuria dice

YO me leo todos los prospectos de las medicinas que no conozco en la misma farmacia, aunque no recuerdo haberme encontrado con ninguno que tuviera gluten. EStá bien saberlo lo de sufitestin.

Mi oficina también parece una prolongación de mi despensa, qué le vamos a hacer!!


Bienvenida de nuevo.

glutoniana dice

Yo es que ni se me pasa por la cabeza darle un bocado a nada porque me puedo pasar días enferma :)

Es duro a veces, pero es intentar tener algo para vencer la ansiedad de no poder comer algo. Al final el cerebro se va acostumbrando y el estómago también jeje.

Lo de los médicos no me sorprende nada, a mi me pasó una vez però ni corta ni perezosa volví y se lo dije. Tuve que respirar varias veces antes de entrar, pero con toda la educación le expliqué lo que me hubiera pasado y se quedó blanco... Está claro que es también responsabilidad tuya, pero si tu lo dijiste como mínimo hubiera podido mirar el vandemecum que no cuesta tanto!